No era necesario vernos a los ojos para entender lo que estaba sucediendo, nuestros corazones palpitaban lo suficiente, podíamos analizar el momento estando callados. No necesitábamos escuchar palabras de aliento ni irnos a los extremos, lo único que necesitábamos era darnos cuenta de lo mucho que nos amábamos, eso que la mayoría de veces ignorábamos.

1 comment :
aun digo que me encanta tu blog :)
Post a Comment